
Otro punto muy sensible y muy importante: hablar de intimidad de pareja, no me hace sentir obligado a caer en fútiles argumentos eróticos, o sensuales, o caer en el uso de imágenes pornográficas. Por favor: no espere eso el lector en ninguno de mis post, porque a riesgo de ser visto puritamente, no fue eso lo que me motivó a escribir este post; "aparte del riesgo de lectura de menores de edad que siempre tengo presente", lo cual es vitalmente importantísimo para mí, el no descuidar ese detalle. Cuando hablo de sexo, de pareja, de amor, también hablo de moral, porque he disfrutado mi vida íntima muy ligada a la moral, y por tanto no lo sé expresar de otra forma, ni tengo interés en expresarlo de otra forma. Quizás sea ese uno de los frutos que disfruta una mujer cuando entre ambos, hay fidelidad conyugal, y cuando ambos comparten la creencia en el Señor Jesucristo.
La mujer en la intimidad, es una escuela permanente. Porque siempre tiene algo nuevo que enseñar, mucho más allá al puro coito: en la intimidad la mujer comparte sonrisas, pensamientos, ternura, ... hasta llanto, si el momento que atraviesa la hace sentir vulnerable, y esa vulnerabilidad no pide precisamente coito, sino comprensión, que al recibirla, genera en la mujer emociones muy intensas, que es cuando entrega su hermosísimo cuerpo al juego pasional con el hombre. Pero, acude a la intimidad sexual, porque su intimidad emocional ha recibido respuestas asertivas de la pareja.

Sí es cierto, aquello de que la mujer quiere y aspira variedad en sus momentos de intimidad. Sí quiere compartir intimidad en ambientes diferentes, incluso dentro de la misma casa, o en otros sitios (una playa, un hotel, etc), para experimentar variedad, y no desligarse de la aventura del sexo, que no debería fenecer con la unión nupcial. Eso ni es pornográfico, ni es un "invento magistral" de Hollywood. Eso simplemente, es parte del disfrute femenino, que tampoco lo aprendes en literatura especializada, sino en la compenetración con el cónyuge. Intimidad de mujer, es un proceso de irse descubriendo como mujer que siente y que sabe que esos sentimientos son plenamente satisfechos por su pareja. Al ser proceso, implica que cada día, cada mes, cada año, se siente más ligada a su pareja, y siente más plenitud en entregar los encantos de su cuerpo femenino a las diestras y comprensivas caricias de su pareja.

Creo que muchos matrimonios fracasan, porque se entregan con desenfreno al coito, inspirados en estereotipos aprendidos, y no se dedican primero a descubrir los secretos de la intimidad. ES que intimidad no es igual a vagina de mujer, sino que significa sentimientos de mujer. El acto sexual es una actividad de interrelación hombre-mujer muy del tipo vaginal, y es maravillosa, a mí me encanta, pero precisamente, por encantarme me dedico a que sea "un acto de intimidad", queriendo decir que me esmero en tratar de llegar a los sentimientos de mi pareja (besándola, abrazándola, acariciándola, mimándola, complaciéndola) para lograr en ella, el estado anímico que la conduzca a "complacerme" (que es diferente a ceder) en mis instintos masculinos íntimos. Cuando la mujer cede, no nocesariamente queda satisfecha. Cuando la mujer complace, ya previamente ha sido satisfecha, y en su entrega, busca corresponder esa satisfacción que recibió "previamente" de su pareja.

Quiero compartir la idea, de que por ser la mujer una maravillosa expresión de belleza física y sentimental, lo que pienso que debe privar cuando se la quiere conseguir como mujer, es su plena complacencia. Sus bellos senos, sus bellas piernas, sus dulces besos, no hacen difícil esta tarea. Pero si se va con mentalidad vaginal, sólo se piensa en penetrarla, y no tengo el convencimiento de que la mujer se resigne a ser un simple objeto sexual, sin querer decir que no existan excepciones de mujeres así, que son las que se dedican a vender su cuerpo, o las que no han tenido el valor de exigir de su pareja algo mejor, distinto y más satisfactorio, relegando a la almohada, sus llantos y frustraciones, e incluso, sus fantasías extramaritales, que es el triste resultado que acontece a mujeres que se dejan usar como "objeto sexual". En concreto: la mujer quiere sentir valorada y realizada su bella y excitante fisonomía, con manifestaciones de ternura y de cariño, y por supuesto, con el clímax íntimo. Orgasmo es un resultado, que hombre y mujer aspiran concretar, pero es una responsabilidad recíproca, y es un intercambio de manifestaciones afectivas y carnales.

Intimidad de mujer, es una relación muy privada, porque el exhibicionismo es contraproducente al disfrute, y elimina precisamente "lo intimo" a ese intercambio de cuerpos. Es una relación de tiempo, porque en la alcoba, "compartes" ideas, flores, bebidas, música, etc, todo lo que has pensado lleve a la mujer al plano imaginativo y excitatorio, de entregar su cuerpo al ejercicio sexual con el hombre. Intimidad es: compartir (emociones) y recibir (sexo), pero primero compartes con tu pareja, la haces sentir especial, la haces sentir valorada, y luego, viene el recibir, que la haces sentir realizada. Mujer penetrada no siempre es igual a mujer realizada. La mujer penetrada viene de experimentar simplemente coito. La mujer realizada viene de experimentar bellos momentos de intimidad, y "uno" de esos momentos (no el único y exclusivo) es precisamente el coito. No soy sexólogo, y respeto esa profesión, por aquello de la especialización profesional, pero, lo antes planteado, es mi punto de vista, aprendido de lo que veo y comparto en lecturas y conversaciones empíricas y serias. Dicho planteamiento, tan personal y tan íntimo, es en virtud de ponerme en la contracorriente de quienes hoy, hablan tan alegremente de la infidelidad y el divorcio, planteándolo incluso como una vía normal en las relaciones. Estoy de acuerdo que si una relación feneció en su riqueza sentimental, y "se agotaron" los recursos para restaurar la condición inicial, entonces si creo que el divorcio pasa a ser una "opción" para esa pareja, pero, eso es distinto a parejas que se unen actualmente con el plan B del divorcio, lo cual es paradójico, porque si existe el plan b (divorcio) no deberían incurrir en el plan A (Matrimonio), pero, así funcionan las cosas hoy día, con el lamentable resultado emocional para los hijos que resultan de esa unión. No obstante, este es un "tema muy espinoso", y se escapa al planteamiento específico que persigue este post.

La intimidad de la mujer es una incógnita, porque mucho he escuchado que las mujeres fingen sus orgasmos. Como también he escuchado, que la razón de tanta infidelidad femenina, es su rechazo a la insatisfacción que reciben de su pareja. Necesariamente, no ha habido intimidad: porque la insatisfacción es algo muy íntimo, y si la mujer no se lo manifiesta a su pareja, insisto, no hay intimidad, siendo entonces la CONFIANZA un ingrediente importante de una auténtica intimidad. Por eso, la mujer debe aprender a expresar con libertad los anhelos de su intimidad, lo que le gusta y lo que le desagrada. Cuando aprenda a hacerlo, disfrutará más de la "intimidad del coito".
Recuerda que para consultar sobre mis recientes publicaciones en éste y en mis otros blogs, puedes hacerlo consultando en mi twitter @blogsdeangelpaz. Gracias.
La intimidad de mujer es sensible a lo que el hombre está dispuesto "Por el amor de una mujer" y por eso sugiero complementar este post con la lectura de este enlace, haz click

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